El Forjista

Investigaciones

El escándalo de los trenes y subterráneos (Parte II)


Actuación de la AGN 17/03 – TBA – Líneas Sarmiento y Mitre

Fechado el 29 de septiembre de 2003 está dirigido al Ministro de Planificación, Julio De Vido, y se refiere a la auditoría realizada sobre la empresa Trenes de Buenos Aires(TBA) que administra las líneas Sarmiento y Mitre, además conforma la
Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia (UGOFE), esta auditoría también se extiende sobre la CNRT y se llevó a cabo entre el 5 de marzo y el 26 de agosto de 2003.
El informe comenta extensamente las obligaciones de la empresa y a continuación pasa a analizar los resultados luego de haber efectuado los controles propios de la auditoría.
Como es una constante en todas las líneas, una de las primeras irregularidades se refieren a la documentación que las empresas están obligadas a presentar, pero que tienen por costumbre no hacerlo: “El Concesionario, no ha presentado los programas de mantenimiento anuales correspondientes a los años 2001, 2002 y 2003, en los rubros señalamiento e infraestructura (vías y estaciones). A su vez, la CNRT, a través de su accionar, no ha logrado revertir esta situación.”
No se trata de un incumplimiento, más o menos, la costumbre es hacer caso omiso a las obligaciones contractuales.
El kilometraje fijado para el mantenimiento de los coches eléctricos estaba fijado en 741.000 km, permitiéndose una tolerancia del 15% por razones de servicio, durante los años 1999 y 2000 se constató que en algunos casos el mantenimiento se realizó a los 15.800.000 kilómetros, esto es más o menos decir que los coches son revisados solamente cuando dejan de funcionar.
En vista de estos incumplimientos, para el 2001 la CNRT aceptó que el mantenimiento se efectuara cada 875.000 km. Pero al momento de la auditoría, la AGN no pudo encontrar la documentación pertinente para poder controlar el cumplimiento de la empresa en cuanto a este aspecto.
En lo relacionado al sistema de señalamiento y los pasos a nivel se indica que TBA no da respuesta a las deficiencias constatadas por la CNRT. En este rubro en la Línea Sarmiento se detectaron 231 deficiencias en el año 2002, de las cuales la empresa sólo reparó el 17%, en tanto en la Línea Mitre se detectaron 684 deficiencias, la empresa respondió sólo por el 16% de ellas.
El estado de las vías también es deficitario, señalando que existen sectores de desgaste lateral del riel que superan la tolerancia de seguridad, sectores que a simple vista presenta desalineaciones, elementos de unión y fijación de los rieles sueltos o faltantes.
Por todo esto y mucho más que no mencionamos para no extendernos en demasía, es que el informe dice textualmente:” Las deficiencias en el mantenimiento de vías inciden directamente en la seguridad operativa del sistema ferroviario y en la calidad del servicio.”
Toda esta situación muestra un panorama de sumo riesgo para los usuarios, por eso el concesionario ha decidido reducir las velocidades máximas en la circulación de trenes, evidentemente los tiempos de los viajes se han incrementado.
El mantenimiento edilicio también deja mucho que desear, con respecto al estado de los andenes se menciona que “las deficiencias son notorias en los bordes (por roturas) y su demarcación (en la mayoría de los casos no llega a ser satisfactoria, en otros es casi inexistente).”
También relacionado con los andenes, indica que el estado de las luces en general es bueno, aunque con algún faltante y tulipas rotas. Los cercos perimetrales también se encuentran en buen estado, salvo en la estación Liniers. La situación de las salas de espera o refugios es deficitaria, de igual forma que la señalización que está prácticamente ausente.
Los accesos están en general en malas condiciones, ausencia de pintura y barandas, con notoria falta de higiene.
El estado de los baños también es malo, con instalaciones que superan la vida útil, y que directamente no funcionan, la falta de higiene en los mismos es una característica común.
En cuanto a escaleras, rampas, túneles y pasos peatonales se indica que el estado es bueno para la línea Mitre y deficitario para la línea Sarmiento.
El directorio de TBA reconoce el estado deficitario en el mantenimiento en sus Memorias Anuales pero atribuye la responsabilidad a la crisis económica, pero la AGN señala que en auditorías anteriores a la crisis, ya se señalaron las deficiencias que ahora se volvían a detectar.
Abordando ahora el tema de los coches, también muestran deficiencias en su mantenimiento, en el 100% de los coches inspeccionados por la CNRT se comprobó falta de mantenimiento, con el agravante que el concesionario no soluciona los problemas detectados por el organismo de control.
En el Taller Victoria de la Línea Mitre se realizan reparaciones no de acuerdo a una programación establecida sino a las urgencias que se van presentando, o sea, se espera a que el material sufra deterioro para recién ahí repararlo.
El concesionario no ha cumplido con las obras programadas para el trimestre mayo/julio de 2003 y además presentó fuera de término la información contable correspondiente a los años 2000, 2001 y 2002.
La AGN ha comprobado que la empresa TBA del grupo Cirigliano, al igual que todas las demás concesionarias del ferrocarriles o subterráneos, ha disminuido los gastos en mantenimiento con el consecuente riesgo para los pasajeros.
Mientras que en el 2000 se gastaron en mantenimiento $ 35.865.650, cayó abruptamente a $ 15.703.105 en el 2002, en tanto el costo por kilómetro pasó de $3,69 a $1,74 en el mismo período.
Una misma tendencia se visualiza al analizar el personal afectado a mantenimiento produciéndose una caída del 22%, pasando de 672 trabajadores en el 2000 a 523 en el 2002.
De la misma manera cayeron los gastos de administración y comercialización, con una merca del 47% y 40% respectivamente, para el período 2000 y 2002.
Indica el informe que existen diferencias entre las actas de inspecciones y las ordenes de servicio, estas últimas son las comunicaciones que la CNRT envía al concesionario para que repare las deficiencias detectadas en las inspecciones, esto quiere decir que se han encontrado irregularidades en los distintos controles que nunca le fueron comunicados al concesionario para que realice la reparación.
La AGN ha constado que las distintas áreas de la CNRT han actuado de manera diferente al comprobar un incumplimiento reiterado de las normas por parte del concesionario, mientras algunos sectores reclamaron la correspondiente penalidad, otros no han solicitado la aplicación de la correspondiente penalidad.
Hay un tema que nos parece crucial que es el de los pasos a nivel, que son los lugares donde mayor cantidad de accidentes mortales se producen, en el este informe la AGN señala que en la línea Sarmiento existen pasos a nivel no habilitados, la habilitación debe realizarse en conjunto entre los Municipios y el concesionario ante la CNRT, en los tramos Moreno/Mercedes y Merlo/Lobos, se comprobó la existencia de pasos a niveles que no cuentan con la correspondiente habilitación. Se reclamó ante el concesionario por esta irregularidad pero el mismo no dio respuesta.
También existen deficiencias en la señalización de los pasos a nivel: falta de defensas, campanilla sin funcionamiento, falta de faroles o reflectivos en los brazos de barrera, visibilidad obstruida, etc. Para concluir que: “surge que las mismas atentan contra la seguridad pública a la que el Concesionario debe contribuir disponiendo los medios y recursos necesarios a ese fin.”
Después resulta que todos los accidentes son responsabilidad de las víctimas y nunca de las empresas.
Otro incumplimiento del concesionario está relacionado directamente con seguridad de los usuarios, se refiere a las prestaciones de Seguridad Adicional que deben prestar tanto efectivos de la Policía Federal como de Gendarmería, esta auditoría pudo comprobar que estos servicios no se cumplen en su totalidad, verificándose un mayor porcentaje de cumplimiento en la Gendarmería que en la Policía Federal, de igual forma se verifica que la situación es peor en la Línea Sarmiento que en el Mitre.
Vayamos a otro clásico en todos los informes : “TBA no ha dado cumplimiento a la normativa vigente, tendiente a facilitar la accesibilidad a personas con discapacidad física a las estaciones y al material rodante.”
Ya vimos en otras líneas y se repite en esta, el acceso a personas con discapacidades no es una preocupación para los concesionarios. Aún las estaciones remodeladas que contaban con ascensores para ser utilizados por personas en sillas de ruedas, los mismos estaban fuera de funcionamiento. Pero aún en algunas estaciones remodeladas no se contempló la accesibilidad de las personas con discapacidad.
Según lo establecido por ley nacional las empresas de transportes tenían hasta septiembre del 2000 para adecuar las estaciones y las instalaciones en general, para que sean accesibles para las personas con discapacidad, este informe comprobó que tres años después las empresas no se habían dignado a cumplir con la legislación. ¿La CNRT y la Secretaría de Transporte? Bien gracias.
Para las personas con discapacidad visual, no existe información auditiva, en algunas estaciones remodeladas sólo se limita a alguna información en braile en rampas o escaleras.
Para las personas con discapacidad auditiva se verificó que la información gráfica es escasa, los bordes de los andenes no poseen una pintura con color contrastante que sirva de orientación.
Llegamos al momento de las recomendaciones del informe de las cuales sólo mencionaremos algunas:
“Intimar a la empresa concesionaria para que de cumplimiento a las tareas de mantenimiento, que garanticen la correcta conservación de los bienes concesionados y la seguridad operativa del sistema.”
“Aplicar las penalidades correspondientes, en concordancia al Régimen Jurídico vigente, ante la constatación del incumplimiento de una Orden de Servicio.”
“Instar a TBA a incrementar los recursos aplicados en mantenimiento, con el fin de revertir el deficitario estado de conservación de los bienes concesionados.”
“Intimar a TBA para que proceda a la reapertura de los accesos preexistentes eliminados u obstruidos para permitir su uso como medio de escape alternativo cumpliendo con las normativas de seguridad vigentes.”
“Arbitrar las medidas necesarias para que la empresa TBA brinde solución a los pasos a nivel no habilitados, a las deficiencias en la señalización de los mismos y a la protección del tercer riel. Aplicar las sanciones que correspondan en caso de que TBA no brinde las respectivas soluciones.”
En las conclusiones la AGN llega a una que no tiene mayor discusión y no se sabe por qué la Secretaría de Transporte no tomó la correspondiente decisión de quitar la concesión a TBA hasta el día de hoy :
Dice el informe:”El Concesionario no cumple con las obligaciones inherentes al mantenimiento del sistema concesionado.”
Para llegar a esta conclusión se basa en que: no se presentaron los programas de mantenimiento que son de obligatoria presentación, la gestión de la empresa se considera ineficaz por el deficitario estado de mantenimiento general, caída en los gastos de mantenimiento, el reconocimiento de la misma empresa de las ineficiencias aquí señaladas.
Otra conclusión señala lo siguiente: “Como consecuencia directa de esta situación la seguridad operativa del sistema se ve comprometida a punto tal que el Concesionario ha recurrido a la disminución de las velocidades máximas de operación, limitación que impacta directamente en la calidad de prestación del servicio, calidad que, por éste y otros factores, se ha visto resentida.”
Como todo informe de la AGN también se mencionan las irregularidades ocurridas en la CNRT: “Por su parte, el órgano de control, adolece de un adecuado seguimiento de las rutinas de mantenimiento, si bien limitado por los incumplimientos de TBA (no-presentación de los programas de mantenimiento anuales) con los cuales fue permisivo y no agotó las instancias contractuales para exigir su cumplimiento. De esta forma, su accionar se limita a inspecciones que no cubren, en la extensión y frecuencia adecuada, la totalidad de los aspectos del sistema. aspectos del sistema. Además, la no-utilización de los medios coercitivos en forma oportuna permite que las deficiencias detectadas no siempre se reparen utilizando los medios adecuados
y con la urgencia que la situación impone. A su vez, la Secretaría de Transporte todavía no ha elaborado el nuevo Régimen de Penalidades vigente para la emergencia ferroviaria (declarada en octubre de 2002). Esta demora del Concedente significa una nueva limitación a la gestión de la CNRT.”
Sin lugar a duda la línea Sarmiento es la de peor servicio en la actualidad esto no ha impedido que la empresa TBA, forme parte de la UGOFE, a quién el gobierno de Kirchner le ha entregado la administración de las líneas que se le quitaron al grupo Taselli, a saber, San Martín, Belgrano Sur y Roca.

 

Actuación de la AGN 907/03 – Ferrovías – Línea Belgrano Norte

Datada el 14 de mayo de 2004, la auditoría se realizó entre los días 4 de febrero y el 5 de mayo de 2004, y como es costumbre está dirigida al Ministro de Planificación.
Para cambiar un poco, esta empresa sí presentó los programas de Mantenimiento correspondiente al año 2002, pero lo hizo fuera de término.
Lo que detectó la auditoría es que el mantenimiento efectuado sobre locomotoras y unidades remolcadas se realizó después de haber recorrido una cantidad mayor de kilómetros que las efectuadas en años anteriores, un 33% más de kilómetros para las locomotoras y un 25 % más para las unidades remolcadas.
Una locomotora a la cuál se le debería realizar un mantenimiento luego de 180.000 kilómetro se la estaba efectuando cada 240.000 kilómetros, en tanto que para las otras unidades se realizaba cada 480.000 km. y ahora pasó a 600.000 km. Mientras esto ocurre es notorio el silencio de la CNRT.
Tampoco se realizan los controles necesarios en otros aspectos del servicio: “:“No consta que la CNRT haya realizado la verificación del cumplimiento de los programas de mantenimiento presentados para los períodos 2001, 2002 y 2003 en el rubro infraestructura, tanto de vías como de estaciones.”.
Ingresando en el tema costos, se vuelve a verificar algo que también ocurre en las otra líneas esto es, la reducción de costos y de personal destinados a mantenimiento. El importe correspondiente a gastos de mantenimiento en el 2001 ascendía a $17.354.846, cayendo drásticamente a $6.707.606 en el 2002, volviendo a subir en el 2003 a $12.101.634, pero sin alcanzar el nivel anterior.
En tanto los gastos administrativos pasaron de $26.830727 en el 2001 a 15.855.702 en el 2002, pero siguieron cayendo en el 2003 a $5.994.780.
La misma tendencia se registra en el rubro de gastos de comercialización, que en el 2001 eran de $1.598.804, pasaron a $1.060.963 en el 2002, para tener una nueva baja en el 2003, estableciéndose en $539.116. Reiteramos que este informe está dirigido al Ministro De Vido, quién autorizó aumentos retroactivos de los subsidios argumentando mayores costos de las empresas.
Este informe hace especial hincapié en la deficiente actividad de contralor de la CNRT, leamos atentamente:
”La conformación de expedientes o legajos (sustanciados por los distintos sectores de la CNRT, y que contienen las actuaciones relacionadas al control de las obligaciones de mantenimiento) sin el correspondiente foliado, incluso legajos o carpetas sin caratular. Los archivos, así conformados, generan incertidumbre acerca de la integridad de la documentación respaldatoria de la labor de control y seguimiento del mismo.”
“Los programas de mantenimiento anuales presentados por FRV no fueron debidamente verificados por el Órgano de Control, salvo para el caso de material, estos planes que detallan las tareas a realizar durante el año en cada uno de los rubros principales, han carecido de su correspondiente seguimiento.”
“La frecuencia y alcance de las inspecciones realizadas por la CNRT a los componentes del sistema pueden considerarse insuficientes. Por ejemplo, para constatar el estado de infraestructura de vías, sólo se ha realizado una inspección al año; más aún, durante el año 2002, la CNRT no ha realizado procedimientos en el sector de vías (según la documentación obrante en el sector). En material rodante, en el transcurso del trienio analizado, las inspecciones abarcaron sólo a un 64% de la flota. En estaciones, la situación no es diferente, con escasos procedimientos de seguimiento de las anomalías detectadas.”
“Las anomalías descriptas debilitan el control ejercido sobre el accionar del Concesionario tornando ineficaz su gestión.”
Pedimos perdón por la extensión de la anterior cita pero es una muestra de la ausencia de seriedad en el trabajo efectuado por la CNRT que muy poco realiza para ubicar en su lugar a las empresas con sus constantes incumplimientos.
Veamos ahora algunas de las recomendaciones que efectúa la AGN:
“Intimar al Concesionario para que de soluciones técnicas a la totalidad de las deficiencias detectadas por la CNRT. En caso de persistir el incumplimiento, aplicar las sanciones que correspondan.”
“Aplicar las sanciones que correspondan ante la verificación del incumplimiento de una Orden de Servicio”
“Rediseñar el Servicio de Seguridad Pública Adicional de forma que contemple una mayor cobertura (en estaciones y horarios) a lo largo de la línea de ferrocarril concesionada a FRV.”
Llegamos al final de este informe, a la sección de las conclusiones, que son, entre otras, las siguientes:
”Del análisis de costos y gastos surge que Ferrovías ha llevado adelante una política de ajuste, principalmente en el año 2002, que ha reducido en forma significativa los niveles de costos de mantenimiento medidos en moneda homogénea. A pesar que en el 2003 se revierte esta tendencia, en todo el período analizado las erogaciones en mantenimiento acumulan una caída del 24 % en términos totales y del 15 % medidas por kilómetro. Los gastos de administración y comercialización también han sido ajustados, pero en forma mas pronunciada (74 % y 48 % respectivamente en 2003 con relación al año 2000).”
“El Régimen de Penalidades previsto para la emergencia ferroviaria declarada en octubre de 2002, todavía no ha sido elaborado por la Secretaría de Transporte.”
Como se puede verificar la situación de todas las líneas hasta ahora analizadas, no tienen demasiadas diferencias, aún cuando la administración corresponda a distintas empresas, y hay otra característica común, las irregularidades y deficiencias de todas ellas, son por demás evidentes, salvo para los funcionarios que deben controlarlas.

Actuación de la AGN 919/03 – Metrovías – Línea Urquiza y subterráneos.

Informe dirigido al Ministro De Vido, de fecha 18 de agosto de 2004. Comienza la actuación señalando que Metrovías no ha brindado a la CNRT la información correspondiente al kilometraje recorrido por los vehículos de subterráneos, Premetro y línea Urquiza.
A partir del 2003, en forma unilateral, Metrovías eliminó las rutinas de mantenimiento fijadas por los fabricantes que tiene validez contractual, estableciendo inspecciones que realiza de acuerdo a su voluntad.
Durante el año 2001 se constató falta de mantenimiento de infraestructura de las vías, en tanto que en el 2002 no se realizaron verificaciones de las vías en ninguna de las líneas de subterráneos ni en el Premetro, en el 2003 sólo se efectuaron en las líneas A y B.
Cabe señalar que todos lo que estamos comentando implica un serio riesgo para la seguridad de los usuarios que diariamente utilizan estos servicios, sin embargo para las empresas no parece ser un tema preocupante.
Para empeorar aún más el panorama, la CNRT no ha verificado el cumplimiento de los programas de mantenimiento en el rubro infraestructura en los años 2001, 2002 y 2003 tanto para subterráneos, Premetro y línea Urquiza
El 5 de noviembre de 2003, Subterráneos de Buenos Aires-Sociedad del Estado presentó un informe a la CNRT, señalando su preocupación por los incumplimientos por la empresa Metrovías en lo relacionado al Contrato de Concesión, particularmente “por la falta de revisiones generales que deberían haberse efectuado a diversos coches de las Líneas de Subterráneos”.
Indicaba además que la situación que se denunciaba implicaba un serio deterioro de su patrimonio porque los coches no tenían el adecuado mantenimiento lo que significaba un riesgo para los usuarios al circular con coches excedidos en el kilometraje, sin que se le hubiera realizado la revisión general correspondiente.
Continuaba la nota presentada por Subterráneos de Buenos Aires indicando que en la línea B existían 32 coches con el kilometraje excedido, en tanto que en la C, 33 en la mismas condiciones, 30 en la D y 31 en la E.
Este informe marca otra extrañeza con respecto al proceder de la CNRT, quién indicaba que el cumplimiento por parte de la empresa de los planes trimestrales eran satisfactorios, cuando esos planes nunca fueron presentados por Metrovías. ¿Tanto apuro mostraba la CNRT para avalar el accionar de Metrovías que aprobaba cosas que no existían?.
Vayamos a la rama ferroviaria de Metrovías, la línea Urquiza, los costos de mantenimiento tuvieron una caída entre el 2000 y el 2003 del 63%, según las siguientes cifras: en el 2000 la empresa gastó $18.938.534 en mantenimiento, pero para el 2003 esa cifra apenas llegaba a $7.082.992.
Para subterráneos y el Premetro la merma fue del 43%, de $48.337.618 en el 2000 a $26.449.185 en el 2003.
Si consideramos los gastos de administración para todas las líneas del grupo Metrovías la baja pasó de $ 21.937.685 en el 2000 a $12.271.532 en el 2003. En tanto, los gastos de comercialización se redujeron de $17.337.719 en el 2000 a $11.112.919 en el 2003.
Al igual que en informes anteriores el accionar de la CNRT es cuestionado por la AGN:
“Las deficiencias que se constatan en las inspecciones son comunicadas tardíamente o bien no se notifican al Concesionario” “La CNRT informa a la Secretaría de Transporte acerca del cumplimiento “satisfactorio” de los Planes de la Resolución Nº 126/03-M. Producción, cuando éstos no han sido presentados por MTV.”
La CNRT no sólo aprueba comunicaciones que nunca fueron presentadas por la empresa del grupo Roggio, sino que además detectó irregularidades que nunca le comunicó a Metrovías para su corrección, toda una demostración de la complicidad de la CNRT con las concesionarias.
En el rubro referido a los pasos a nivel de la línea Urquiza se indica que muestran una serie de deficiencias como que la longitud del brazo de la barrera no cumple con lo establecido o bien se encuentra deteriorado, también se indica que falta iluminación y otras deficiencias más.
En la red de subterráneos se detectaron matafuegos con la carga vencida, salidas de emergencia que no tienen las dimensiones adecuadas o que simplemente se encuentran obstruidas. Como se puede apreciar en estas líneas y otras, su situación en el aspecto de seguridad son una clara demostración que Dios es argentino, sólo así se puede explicar que no hayan sucedido tragedias mayores.
También a esta concesionaria se le señala otra constante para todas las otras líneas: “Metrovías no ha dado cumplimiento a la normativa vigente, remodelando o adaptando coches y estaciones, para atender los requerimientos de personas con discapacidad.”
Quienes viajamos a diario en subterráneos podemos dar fe de lo que dice el informe, la red es particularmente inaccesible para las personas con discapacidad por la inexistencia de ascensores para salvar los desniveles.
Las recomendaciones señaladas por la AGN, indican entre otras consideraciones:
”Instar a Metrovías a incrementar los recursos aplicados en mantenimiento, con el fin de revertir el deficitario estado de conservación de los bienes concesionados.”
“Exigir al Concesionario que contemple y resguarde las medidas de seguridad necesarias para la prestación del servicio público.”
“Iniciar las acciones a los efectos de que las fuerzas de seguridad dispongan del personal necesario para dar cumplimiento a la totalidad de los módulos de Seguridad Pública Adicional establecidos en la normativa.”
En tanto en las conclusiones se señalan :
“La empresa concesionaria no ha ejecutado la totalidad de las tareas de mantenimiento comprometidas en los respectivos programas. Los desvíos producidos son distintos en cada uno de los rubros analizados, en otros casos, la ausencia de controles de los avances producidos, ha imposibilitado establecer los desvíos resultantes. El estado de deterioro constatado en diferentes componentes del sistema, se presenta como la consecuencia directa del déficit de mantenimiento antes comentado. En forma contradictoria la CNRT informa a la Secretaría de Transporte, de un cumplimiento satisfactorio de los planes de mejoras establecidos en la Resolución N° 126/03 M. Producción, en tanto Metrovías no los presenta.”
“Los programas de mantenimiento anuales presentados por MTV no fueron debidamente verificados por el Órgano de Control. De esta forma, no ha dado cumplimiento a una de las acciones asignadas a la Gerencia de Concesiones Ferroviarias por el Decreto Nº 1388/96: “Controlar … la ejecución de los planes de mantenimiento de infraestructura y material rodante”. Así, la CNRT desaprovecha un elemento contractual indispensable para evaluar la gestión de conservación desarrollada por el Concesionario y ha convertido la obligación de su presentación en un mero hecho formal.”
Parecería existir en la CNRT una relación de especial condescendencia hacia Metrovías, más aún que la que demuestra hacia todas las líneas del sistema ferroviario y de subterráneos.

Actuación de la AGN 529/04 – Auditoría en la CNRT

Esta auditoría de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, está fechada 31 de marzo de 2005, está dirigido al Interventor de esa institución, Pedro Ochoa Romero, y fue realizada entre los meses de enero a junio del 2004.
El informe afirma que el Area de Fiscalización Ferroviaria de la CNRT que depende de la subgerencia de Concesiones Metropolitanas no posee un Manual de Procedimiento para ejercer el control de los concesionarios sobre los servicios prestados, índices de calidad, limpieza y conservación de estaciones y material rodante.
La AGN detectó que hubo inspecciones que debió efectuar la CNRT que no se realizaron por causales tales como: ausencia de inspectores, retiro anticipado, actividad gremial del inspector, tareas administrativas del inspector en la sede del organismo. Además no consta que estas inspecciones se hayan realizado en una oportunidad posterior.
Cuando las inspecciones se pudieron concretar, las mismas no fueron sistemáticas, son discrecionales y carecen de significación con respecto al universo a controlar.
Un cuadro que demuestra la afirmación anterior es el que muestra el porcentaje de servicios controlados por la CNRT:
Línea                  Enero        Febrero    Marzo         Abril        Mayo          Junio            Total del Período
Mitre                  12,60 %    11,75 %   17,28 %    19,24 %    20,05 %     24,34 %              17,35 %
Sarmiento             4,34 %      6,32 %   11,48 %      9,02 %    10,90 %     11,52 %                8,85 %
Urquiza                 4,39 %   12,52 %   12,33 %    13,47 %    11,76 %      21,72 %              12,29 %
Roca                   10,70 %     6,54 %   17,47 %    17,91 %    15,96 %       8,00 %               12,93 %
San Martín             6,06 %    6,80 %     1,30 %    14,45 %    15,22%       22,16 %              10,66 %
Belgrano Norte      3,94 %     5,06 %    8,84 %      8,18 %      7,49 %      18,39 %                8,38 %
Belgrano Sur          6,07 %     4,81 %    9,88 %      8,55 %      7,62 %      12,48 %                8,22 %

La AGN remarca el escaso porcentaje de los servicios controlados y la disparidad entre las diferentes líneas. Pero existe otra cuestión de importancia para destacar, las líneas con más problemas son las que menos controles tienen, el San Martín que debió quitarse la concesión al grupo Taselli en enero de 2005, tuvo durante el mes de marzo del 2004 sólo el control del 1.30% de sus servicios, el Sarmiento que es en la actualidad el de peor servicio tienen uno de los más bajos índices de control. En tanto la línea Mitre que brinda el mejor servicio es la más controlada. Nuestra explicación es que la CNRT no quiere encontrar problemas por eso prefiere ir a buscarlos donde no los hay, y va poco y nada, ahí donde sabe a ciencia cierta que el servicio es desastroso.
El informe agrega que los fines de semanas prácticamente no existe control alguno, dejando la “zona liberada” para que las concesionarias actúen como mejor les parezca.
Pero la cuestión es aún más grave, menciona la AGN que los controles que efectúa la CNRT adolecen de una serie de deficiencias que los convierten en poco confiables, veamos ahora algunas de las razones para esta conclusión.
Al analizar las planillas utilizadas por los inspectores se detectaron tachaduras, enmiendas, datos agregados al margen, anotaciones realizadas con lápiz y utilización de otras planillas que no son las que corresponden. Además faltan las firmas de los inspectores y también la de los superiores.
No se tienen en cuenta las quejas de los usuarios, que según sabemos son muchas, para definir la programación de las inspecciones.
La Secretaría de Transporte no había elaborado el Nuevo Reglamento General de Penalidades que se había definido en la Emergencia Ferroviaria del 2002, por lo que esta Secretaría continúa aplicando las penalidades determinadas contractualmente, a su vez las concesionarias rechazan mediante recursos de amparo estas multas porque consideran que no se deben aplicar durante la Emergencia Ferroviaria.
La CNRT tampoco ha aplicado las sanciones correspondientes al detectar que la información brindada por las concesionarias es inexacta.
Otra joyita del informe, es detectar que aquellas estaciones ubicadas a más de 50 km de la Capital Federal no son inspeccionadas por la CNRT.
En tanto en las estaciones se ha comprobado irregularidades que no han merecido penalidad alguna por parte de la CNRT, tampoco han sido informadas en el momento de tener que señalar los incumplimientos de las concesionarias.
Veamos ahora el resultado luego del control efectuado sobre las estaciones que debieron ser realizadas una vez por mes en todas las estaciones del sistema, en el semestre inspeccionado se llegó a la siguiente conclusión, sólo se muestran dos líneas, la mejor y la peor:
Belgrano Norte:  Estaciones a inspeccionar en el semestre 132
                          Inspeccionadas 77 (58,33%)
                          Estaciones observadas con deficiencias (3,89%)
Sarmiento : Estaciones a inspeccionar en el semestre246 (cantidad de estaciones por 6)
                  Estaciones inspeccionadas 110 (44,71 %)
                  Estaciones observadas con deficiencias 105 (95,45)
La conclusión de la AGN es sencilla las que mejor cumplen son las más controladas, y en ambos caso vemos como se busca beneficiar a la peor entre todas, la línea Sarmiento del Grupo Cirigliano
Otra situación de gran irregularidad se refiere a las Ordenes de Servicio que emite la CNRT cuando se debe informar a una concesionaria que tiene alguna deficiencia o irregularidad, la AGN realizó el seguimiento de algunas Ordenes de Servicio y detectó que aún cuando no se hayan solucionado todas las anomalías, la CNRT dio por cerrada la Orden de Servicio sin aplicar sanción alguna a la empresa.
Ante la queja de los usuarios, la CNRT no hace un seguimiento de dichos reclamos, ni tampoco verifica que las empresas hayan solucionado el inconveniente denunciado. Las concesionarias que saben del accionar de la CNRT nunca se preocupan por responder a los reclamos de los usuarios, conocen perfectamente en que vereda se encuentra la CNRT.
En cuanto a las conclusiones del informe, aquí señalaremos sólo algunas:
“El Régimen de Penalidades establecido contractualmente (vigente a la fecha de la presente auditoría) es aplicado parcialmente por la CNRT, desestimando las constataciones realizadas sobre la información inexacta que proveen recurrentemente los Concesionarios.”
“Las tareas de relevamiento sobre el estado de limpieza de las estaciones, representan un bajo porcentaje con relación al universo que debe ser controlado, a la vez que evidencian un significativo grado de dispersión. Asimismo, se ha constatado que las estaciones de TMS - Línea San Martín, no han sido inspeccionadas en el mes de febrero/2004, evidenciando la falta de cumplimiento del programa de trabajo confeccionado.”
“Ante las constataciones realizadas, la CNRT no ha desarrollado el régimen pertinente para aplicar penalidades, a fin de inducir a los Concesionarios a brindar un mejor nivel en la atención de las quejas.”
“De lo expuesto, se concluye que los procedimientos utilizados por la CNRT para el control de la Calidad del Servicio, tal como se expone en la normativa vigente, resultan insuficientes y adolecen de deficiencias, tornándolos ineficaces e ineficientes respecto al universo que contemplan y por los tiempos que se insumen para determinar las sanciones correspondientes.”
Para que seguir si está todo dicho con respecto al accionar cómplice de la CNRT.

Actuación de la AGN 127/05 – Metrovías y CNRT

Está fechada el 18 de noviembre de 2005 y dirigido al interventor de la CNRT Dr. Pedro Ochoa Romero, está relacionada con el manejo del servicio de Subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires administrado por la empresa Metrovías y el accionar de la CNRT, organismo encargado de controlar a la empresa.
Una de las primeras afirmaciones del informe señala que es notorio la caída de la calidad del servicio luego de haberse decretado la Emergencia Ferroviaria, para llegar a esta conclusión la AGN definió un Indice Global de Calidad del Servicio
que tomó en consideración cuestiones tales como: cantidad de coches despachados, frecuencia del servicio, cumplimiento del servicio programado, puntualidad y calidad de las escaleras mecánicas.
El cuadro muestra un desarrollo semestral de este índice, tomándose durante los meses de marzo y septiembre, salvo en el último que también se calculó en noviembre, de tal manera el cuadro confeccionado por la AGN muestra los índices entre marzo de 1995 a noviembre de 2004.
Nuestra conclusión luego de ver este cuadro es la siguiente: las líneas A, E y Premetro tienen a noviembre de 2004 un servicio peor que el correspondiente a cuando se encontraba en manos del Estado, la línea C se encuentra prácticamente en el mismo estado y sólo las líneas B y D presentan una mejoría.
Además en todas las líneas se evidencia que hubo una caída notable en los controles ejercidos por la CNRT que se debieron efectuar en marzo de 2002, a la vez que se decidió obviar el correspondiente a septiembre del mismo año, seguramente para evitar mostrar el deterioro evidente del servicio.
En cuanto a las inspecciones de estaciones que durante el año 2004 debieron ser de 70 por mes lo que hacía un total de 840 al año, sólo se controlaron 189 es decir el 22,50%, de la cuales se encontraron deficiencias en 173, es decir el 91,53% de las inspeccionadas.
Además la AGN indica que la CNRT no efectuó controles establecidos por contratos como el del funcionamiento de las luces de emergencia.
A pesar que la CNRT ha constatado fehacientemente el mal estado de conservación y limpieza en los coches, la concesionaria no tomó medida alguna para subsanar esta irregularidad.
En la inspección realizada entre enero y diciembre de 2004 se detectó que el 66,12 % de los coches presentaban deficiencias, de las Ordenes de Servicio emitida por la CNRT para solucionar el inconveniente, Metrovías sólo solucionó el 11,42% de las mismas.
Los coches funcionan ininterrumpidamente entre las 5 y las 23 horas, sólo al terminar la jornada los coches son limpiados.
Otra irregularidad de la CNRT es que ha comprobado deficiencias que no son comunicadas a la empresa y tampoco realiza nuevas inspecciones para verificar si se solucionó el problema denunciado, con este accionar se le evitan penalidades a la empresa. A tal punto llega la situación que se han dado por cerradas Ordenes de Servicio sin comprobar el cumplimiento por parte de la empresa.
Dice la AGN : “Las penalidades aplicadas, no son significativas, por lo que no inducen al Concesionario a resolver y solucionar las deficiencias constatadas en la prestación del servicio.”
En el capítulo correspondiente a las recomendaciones señala la AGN:
“Inducir al Concesionario a cumplir con lo establecido contractualmente, por medio de la correcta y oportuna aplicación del régimen sancionatorio vigente”.
“Aplicar las penalidades que correspondan ante las constataciones que se realicen.”
Además se indica que surgen evidencias en el deterioro de la calidad del servicio manifestado para la aplicación del Indice Global de Calidad del Servicio ya mencionado, por el incremento de las penalidades, por el deficiente servicio de las escaleras mecánicas y por el estado deficiente que se evidencia en trenes y estaciones, todo este panorama se complica porque la empresa no muestra disposición a la solución de los múltiples inconvenientes.
En cuanto al papel de la CNRT se menciona que: :
”La cantidad de controles efectuados, para determinar el cumplimiento de los servicios brindados, carece de significación respecto del universo a controlar, son discrecionales por la segmentación horaria en que se realizan, y no cubren la totalidad de las franjas horarias ni los días en los que se prestan.”
“Esta situación se agrava por:
- La falta de controles para determinar posible información inexacta brindada por el Concesionario;
- La carencia de un acuerdo entre Metrovías S.A. y la CNRT a fin de analizar la aplicación de un método estadístico que permita expandir las diferencias que pudieran surgir entre la información procedente de los muestreos a realizar y la que remite el Concesionario referente al control de la prestación del servicio en cada mes; y
- Las deficiencias en la documentación utilizada para registrar los procedimientos de control sobre los servicios prestados, lo que no torna confiable a los hechos que se registran en la misma.”
También se indica un hecho no menor como lo es que la CNRT no verifica que Metrovías responda a los reclamos que realizan los usuarios, o sea que no son tomadas en cuenta ni por Metrovías, ni por la CNRT.
Nuevamente la vemos a la CNRT con un especial interés en dejar bien parada a Metrovías, empresa del grupo Roggio.

Ir a la tercera parte

Volver al índice