
Informe de la Sindicatura General de la Nación
– Septiembre de 2003
Comenzaremos a analizar algunos informes de la SIGEN, que
según veremos también deslizan críticas al manejo
de los ferrocarriles, aún cuando uno de los cargos más
importantes en el organismo es ejercido por la Dra. Alexandra Minnicelli,
que no es otra que la esposa del Ministro De Vido.
Este informe señala que se observa un muy bajo porcentaje de
cumplimiento por parte de las empresas de transporte ferroviario de
pasajeros, de superficie y subterráneos, en la adecuación
de las estaciones, sus instalaciones y equipamiento existentes, y
del material móvil.
Veamos ahora lo que señala sobre los organismos de contralor,
párrafo muy significativo tratándose de la SIGEN, indica
que a pesar de los atrasos e incumplimientos detectados, la CNRT no
aplicado las sanciones correspondientes a los concesionarios del transporte
de pasajeros del Area Metropolitana.
La CNRT carece de un sistema informático integrado que permita
relacionar por cada infracción, la información correspondiente
a las distintas instancias del proceso sancionatorio, desde la confección
de las Actas de Infracción hasta la eventual ejecución
judicial de multas aplicadas e impagas.
Informe de la Sindicatura General de la Nación
sobre Ferrocarriles – Mayo de 2006
Por el decreto 2075/02 se declaró el estado de emergencia
de los servicios ferroviarios y de subterráneos del área
metropolitana, a los efectos de asegurar el servicio se les solicitó
a los operadores presentar un “Programa de Emergencia de Obras
y Trabajos Indispensables y de Prestación de Servicios”.
Se dispuso el pago y financiamiento de las obras y trabajos del Programa
de Emergencia, en razón de esto el Estado Nacional ha abonado
en los años 2003 y 2004 un total de 224, 8 y 298,1 millones
de pesos en concepto de subsidios a los concesionarios.
De la evaluación efectuada por la CNRT se llegó a la
conclusión que:
“No existe constancia – en los expedientes de
pago de subsidios- del cumplimiento la totalidad de los requisitos
necesarios para acceder y mantener el derecho a la percepción
de los bienes fideicomitidos”
“En determinados aspectos, las verificaciones efectuadas
resultan insuficientes para certificar el cumplimiento de tales requisitos.”
“La ejecución de obras y trabajos indispensables para
garantizar la continuidad del servicio público registra importantes
demoras”
“No se ha cumplimentado con el deber de determinación
de precios máximos por encima de los cuales no se debe reconocer
derecho, compensación o pago alguno por las obras y trabajos
indispensables efectuadas por los concesionarios”
El informe presentado por la SIGEN agrega que:
“LA CNRT y la Secretaria de Transporte tiene en estudio y aún
no se han expedido sobre Sanciones propuestas por la CNRT por apartamientos
e incumplimientos contractuales por parte de los Concesionarios en
materia de mantenimiento, seguridad y accidentes, como así
también por incumplimientos relacionados con calidad de servicios(prestación
del servicio), material rodante (presentación y limpieza de
los coches), estaciones(limpieza) e incumplimientos de ordenes de
servicios(obligaciones de contrato de concesión)”
Ni siguiera la SIGEN pude disimular los incumplimientos por parte
de la Secretaría de Transporte de sus funciones de control:
“A partir de lo señalado, y con la atenuante que introduce
la emergencia ferroviaria establecida por el Decreto N° 2075/02,
se puede concluir que la gestión de la Secretaría de
Transporte y la Comisión Nacional de Regulación del
Transporte (CNRT) en el ejercicio de funciones de regulación
y control con relación al transporte ferroviario de pasajeros
en el Area Metropolitana de Buenos Aires, no ha sido eficaz “
La SIGEN aclara que realizó relevamientos propios que se efectuaron
en mayo de 2004 y luego en febrero y mayo de 2005, pero que su tarea
se vio dificultada por las demoras incurridas por la Secretaría
de Transporte para responder a los requerimientos efectuados y para
poner a disposición del grupo de trabajo la documentación
solicitada. ¿Boicot es la palabra que la SIGEN no se anima
a mencionar?.
Ya que este informe lo menciona comenzamos a introducirnos en un tema
que abordaremos con mayor detalle más adelante, nos referimos
a los subsidios que el Estado paga a las concesionarias para los años
2003 y 2004
Veamos el cuadro elaborado por la SIGEN
2003
2004
Subsidios de Explotación
164.714.939
164.857.127
Salarios del Persona y Cargas Sociales
17.537.974
75.376.521
Seguridad Adicional
6.669.195
12.989.799
Obras
28.508.054
33.517.771
Otros
7.362.122
11.369.358
Total
224.792.284
298.110.576
Como veremos más adelante estos importes no coinciden
con los indicados por la AGN, la pregunta que merece realizarse¿
Es posible que los organismos del estado no sepan a ciencia cierta,
cuanto es el monto que el Estado paga a las concesionarias? O se trata
de una maniobra para que los contribuyentes no terminen de saber cuál
es el real monto abonado por un pésimo servicio.
No obstante, la SIGEN realiza una advertencia con respecto al pago
de los subsidios:
“A pesar que los concesionarios no cumplen con los Programas
de Emergencia de Prestación del Servicio la Secretaría
de Transporte autoriza el pago del subsidio”
“Uno de los Requisitos que debe cumplir los concesionarios para
acceder a los bienes fideicomitidos es el de dar la prestación
mínima de servicios establecida en la Resolución MP
N° 115/02.”
”Las sanciones aplicadas por la CNRT por “calidad
de servicio” evidencian incumplimientos en la calidad de los
servicios, pese a lo cual se abonaron regularmente los servicios”
Los montos por sanciones en el 2004 ascendieron a los 20 millones
de los cuales el 90%, 17,8 millones corresponde a Transporte Metropolitano,
recién en el 2007 se le retiró la concesión al
grupo Taselli. Llama la atención que TBA que administra de
forma lamentable el servicio del Sarmiento sólo tenga sanciones
por un importe de $ 1.212.576 y que Metrovías que tiene a su
cargo los subterráneos con los conocidos problemas que deben
padecer a diario los usuarios, sólo tenga en concepto de multa
la muy módica suma de $438.343. Vuelve a confirmarse algo que
indicamos más arriba, el grupo Roggio parece ser el preferido
de la CNRT y la Secretaría de Transporte.
Entre 18/10/2002 al 31/12/2004 el monto de las multas aplicadas ascendió
a 40 millones de pesos.
El informe sigue señalando hechos de suma gravedad: “Se
observaron transferencias de Fondos del SIFER no contempladas en la
normativa vigente” para agregar que las empresas lo justifican
por la emergencia y por mayores gastos salariales. La SIGEN agrega
que gran parte de las obras previstas no se han realizado.
Para completar el panorama de descontrol con que se maneja la Secretaría
de Transporte, el informe señala:
“Pese a haberse verificado apartamientos e incumplimientos contractuales
por parte de los Concesionarios en materia de mantenimiento, seguridad
y accidentes, no se han aplicado aún las sanciones correspondientes”
Se detallan casos en que se desistió de aplicar sanciones sin
la debida justificación y con perjuicio para el Estado.
Concluye el informe indicando que:
“No se evidencia que la Subsecretaría de Transporte Ferroviario
o la Secretaría de Transporte hayan adoptado acciones tendientes
a corregir las deficiencias de los servicios verificadas a partir
de las auditorías realizadas en las empresas Trenes de Buenos
Aires S.A; Trenes Metropolitas Gral. Roca, Transportes Metropolitanos
Gral. San Martín S.A., y Trasnporte Metropolitano Belgrano
Sur.”
Todos los informes coinciden
Todos los informes que hemos mencionado hasta ahora, coinciden
en que el servicio que prestan las concesionarias de ferrocarriles
y subterráneos es entre malo y pésimo, ningún
organismo ha mencionado una sola virtud que pueda destacarse de este
servicio privatizado.
Se muestra en cada uno de ellos, que las concesionarias no han mostrado
el menor interés en mejorar sus servicios, por eso han desconocido
sistemáticamente el reclamo de los organismos del Estado, las
multas aplicadas, muchas de las cuales se niegan a pagar, tampoco
escuchan la queja de los usuarios, todo cae en saco roto, las empresas
sólo aparecen al momento de cobrar el subsidio, único
interés manifiesto que las moviliza.
Tanto la CNRT y la Secretaría de Transporte, que son las responsables
de controlar a los concesionarios, han mostrado un claro desinterés
por los usuarios y los intereses del Estado que deben defender y han
sido cómplices de los desmanejos de las empresas.
Las empresas adjudicatarias han desconocido la legislación
vigente, por lo cual existe motivos más que sobrados, para
quitarle la concesión y retornarlas al control del Estado,
cuando más se tarde en adoptar esta medida, más se habrá
deteriorado el patrimonio nacional.
Subsidios
Como vimos más arriba según la SIGEN los montos
que el Estado pagó en concepto de subsidios a los concesionarios
de ferrocarriles y subterráneos ascendió a $ 224.792.284
en el 2003 y a $298.110.576 en el 2004.
Según la actuación de la AGN 743/04, fechada el 12 de
octubre de 2005, donde se consigna lo que Estado abonó durante
el ejercicio 2003 en concepto de subsidios ascendió a $248.955.092,44
como se puede apreciar esta cifra supera en 24 millones la que informa
la SIGEN.
En este informe de la AGN se puede visualizar que los distintos organismos
del Estado responsables del pago de subsidios informan distintas cifras,
lo que hace dificultoso el seguimiento de lo realmente abonado.
Pero intentemos una síntesis de lo que el Estado pagó
en el año 2003 a las distintas concesionarias:
Trenes de Buenos Aires S.A.
$ 38.782.345,40
Ferrovías S.A:
$ 43.595.784,81
Transporte Metropolitano S.A.
$ 69.566.721,95
Ferrocarril Gral. Belgrano S.A.
$ 6.777.407,00
Metrovías S.A.
$ 81.043.310,48
Belgrano Cargas S.A.
$ 6.543.564,57
Desde ese momento y hasta la actualidad, a los fondos presupuestados
para pagar subsidios a las concesionarias de ferrocarriles y subterráneos,
el Poder Ejecutivo fue decidiendo unilateralmente incrementos en el
pago de estas erogaciones, es más, podríamos decir que
una de las razones para el otorgamiento de “superpoderes”
al Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, fue que este pudiera
decidir, sin consulta alguna, cuantiosos incrementos de los subsidios,
veamos algunas de dichas decisiones.
En julio del 2005 el Jefe de Gabinete decidió incrementar estos
subsidios en 85 millones de pesos fuera de lo ya presupuestado, esos
fondos fueron derivados de partidas que debieron tener por destino
Atucha II(63 millones) y 21 millones destinados al desarrollo de energías
alternativas, esta sustracción de fondos que fueron a parar
a las arcas de las concesionarias cobra real importancia a la luz
de la importante crisis energética por la que atraviesa el
país.
Los 85 millones se distribuyeron de la siguiente manera:
TBA :
31 millones
Belgrano Sur : 17,5
Metrovías : 15,3
Ferrovías: 13,4
General Roca: 7,9
En el diario Clarín del 27/12/2006 se anunciaba que el gobierno
estudiaba un nuevo incremento en los subsidios estaba vez por “reconocimientos
de mayores costos”, este aumento sería retroactivo al
2002, el monto rondaría los 280 y los 300 millones de pesos
y serían reconocidos por la resolución 1961 del Ministerio
de Planificación Federal a cargo de Julio De Vido, y que autoriza
al Secretario de Transporte, Ricardo Jaime, “que implemente
la adecuación de costos de explotación” tal cual
lo venían reclamando Metrovías, Tba, Transporte Metropolitano
y Ferrovías.
O sea que el Ministro de Vido había decidido un incremento
de los subsidios por mayores costos, cuando todas las actuaciones
de la Auditoría General de la Nación que fueron dirigidas
a él, explicitaban sin lugar a dudas, que todos las concesionarias
habían producido una drástica reducción de sus
gastos a partir de la crisis del 2001, no obstante el Ministro De
Vido, haciendo caso omiso a esos informes de la AGN decidió
reconocerle a las concesionarias retroactivos por “mayores costos”,
total los contribuyentes pagan.
Esos montos que se anunciaron en diciembre del 2006, terminaron siendo
260 millones que se asignaron de la siguiente manera:
Gral. Roca: 101 millones (recordemos que en mayo del 2007, se le debió
quitar la concesión al grupo Taselli)
Belgrano Sur: 18 millones(también se le quitó la concesión)
Metrovías : 30
Ferrovías : 40
Trenes de Buenos Aires: 75
Pero también se incrementaban los subsidios mensuales que significaban:
3,2 millones para el Roca, 677 mil para el Belgrano Sur, 1,4 millones
para Metrovías, también 1,4 millones para Ferrovías
y 2,3 millones para TBA
En un artículo de Maximiliano Montenegro del 6/10/2006 en el
diario Página 12, se consignaba que lo recibido por las empresas
concesionarias durante del año 2006 ascendía a 795 millones
de pesos, es decir 2,1 millones por día. Esta cifra seguramente
ha sido aún mayor a la luz de los nuevos incrementos autorizados
por el gobierno.
Pero aún así el subsidio se duplicó de la época
en que los ferrocarriles eran estatales, la gran diferencia es que
hoy hay sólo 8500 kilómetros de vías, en tanto
que antes de la Década Infame Menemista había 35000
kilómetros, por supuesto que no escuchamos aullar a Neustatd
ni a ningún otro periodista, por esta calamidad que recae sobre
los bolsillos de los trabajadores, usuarios y contribuyentes.
Algunas propuestas
La primer medida debería ser conformar una Comisión
lo más participativa posible, para que en un plazo corto, analice
los incumplimientos de las concesionarias.
Si se detectaran que las concesionarias han incumplido sus contratos
y la legislación vigente debería quitarse la concesión
y dichas líneas deberían volver al control del Estado.
El nuevo Directorio la Nueva Empresa de Ferrocarriles y Subterráneos
debería estar conformada por gente idónea pero que también
responda a un amplio espectro político y social, no podemos
volver a los años en que una burocracia estatal manejaba a
su antojo las empresas estatales sin escuchar los reclamos de los
usuarios.
Debe quedar claro que uno de los objetivos de la nueva empresa debe
ser brindar un servicio eficiente respetando los derechos de los usuarios,
otra meta fundamental es el cuidado del patrimonio nacional.
El Directorio de la Nueva Empresa debería tener representantes
del gobierno, la oposición, los trabajadores y los usuarios.
Hablamos de representantes de los trabajadores y no de los sindicatos,
porque es muy importante que los intereses privatistas de la actual
conducción de la Unión Ferroviaria no se filtren para
boicotear este proyecto democratizador, por eso el su representante
debería ser elegido por el voto directo de los trabajadores
y no impuesto por la burocracia sindical dela Unión Ferroviaria.
También se podría implementar un mecanismo para que
los usuarios puedan elegir a su representante en el Directorio.
De esta manera estamos solucionando un problema que surge durante
la democracia con más democracia y participación de
los sectores afectados y responsables de hallar una solución.
El gobierno debe dejar de dar vueltas y de tratar de salvar la desastrosa
privatización menemista, es hora de demostrar que el interés
de todos es mejorar este servicio y no incrementar las ganancias de
las empresas que han deteriorado a niveles escandalosos el patrimonio
de todos. |